
Editorial / Ars Operandi
Tras casi un año de sede vacante, el CAAC/C3A volverá a tener un director al frente de ambas instituciones. El Consejo de Gobierno aprobará en breve el nombramiento de Bartomeu Marí como director del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, agencia de la que también depende administrativamente el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A). Bartomeu Marí ha resultado elegido en un concurso público al que han concurrido 25 aspirantes y que concluyó con la realización de cuatro entrevistas personales a los candidatos finalistas. La Consejería de Cultura señala que la designación se ha realizado conforme a los criterios emanados del Documento de Buenas Prácticas en Museos y Centros de Arte, «evaluando minuciosamente tanto la trayectoria de los candidatos como sus proyectos estratégicos». La evaluación de las candidaturas ha recaído sobre un comité compuesto por Miguel Zugaza, director del Museo de Bellas Artes de Bilbao, la curadora y crítica de arte Beatriz Espejo, el curador José Ignacio Roca y dos representantes de la Consejería de Cultura.
Culmina así un proceso de vuelta al buen gobierno en dos instituciones que se han visto afectadas por la puesta en práctica de unas políticas culturales que han acabado por erosionar sus trayectorias. En este sentido, cabe recordar algunos hitos que tuvieron impacto significativo en el devenir de ambas instituciones. En 2021, la Consejería de Cultura consideró que el C3A debe ser un centro sin autonomía y que no merece disponer de una dirección artística propia y, por ello, decidió no volver a convocar la plaza de dirección artística tras la finalización del contrato de cuatro años de Álvaro Rodríguez Fominaya. En 2022, con bendiciones políticas y eclesiásticas, se inauguró en el C3A la exposición Córdoba y el Mediterráneo Cristiano, uno de los casos recientes más notorios de injerencia política en instituciones museísticas y que llegó a alcanzar notable repercusión en los medios especializados. Este momento de incertidumbre en la institución cordobesa fue aprovechado para ser reconducida mediante un convenio entre administraciones y la Fundación TBA21 para la realización de tres grandes exposiciones a lo largo de tres años. En la ceremonia de presentación del convenio, el presidente de la Junta expresó a las claras la consideración que mantenían por el C3A al reprochar que el centro acogería «por fin un acontecimiento a la altura del proyecto y de la categoría para lo que fue concebido». Moreno Bonilla censuró abiertamente la labor del C3A al lamentar que el centro de creación «supuso una generosa inversión» pero había «estado viviendo sin tener el contenido adecuado». Se supone que al hablar de «contenido no adecuado» el presidente se refería a exposiciones como las de Etel Adnan, Pauline Oliveros, Superflex o Yoko Ono, muestras producidas entonces recientemente por el centro, o a la programación diversa y en clave experimental que ofreció la Caja Negra.
Por su parte, el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo tampoco se ha visto ajeno a las injerencias políticas. En 2023 fue cesado en el cargo Álvarez Reyes, quien lo ocupaba por concurso desde 2010; en su lugar fue nombrada por designación directa Jimena Blázquez, coleccionista y, hasta entonces, directora de Fundación Montenmedio. La decisión de la Consejería contó, como era de esperar, con un amplio rechazo del sector del arte contemporáneo en España —siete organizaciones firmaron una carta conjunta— , y provocó además una crisis institucional con la dimisión en bloque de la Comisión Técnica del Centro. En noviembre de 2025, cuando apenas se habían cumplido dos años de su polémico nombramiento, la Consejería anunció una salida de Blázquez del CAAC que fue presentada como causada por motivos personales, cuestión ésta que también suscitó escepticismo en determinados sectores.
Con el nombramiento mediante un concurso basado en las buenas prácticas se abre un nuevo capítulo en la gobernanza de las dos instituciones que vertebran el arte contemporáneo en Andalucía. Bartomeu Marí viene avalado por una gestión que lo ha llevado a dirigir museos y centros de arte como el Museo de Arte de Lima, el Museo Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo de la República de Corea, el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona y el centro de arte Witte de With en Rotterdam. Asimismo, ha estado vinculado a instituciones como Tabakalera, el IVAM y la Fondation pour l’Architecture. Ha sido presidente del Comité Internacional de Museos de Arte Moderno y Contemporáneo del ICOM, comisario de la Bienal de Taipei en 2002 y del Pabellón español en la Bienal de Venecia en 2005. El proyecto elaborado por Marí para el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo y el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía se basa en cuatro líneas estratégicas, «la proyección internacional del arte andaluz, el fortalecimiento del trabajo con la comunidad de artistas andaluces, la atención a los retos de la sociedad contemporánea con exposiciones de impacto social e intelectual y las conexiones del arte contemporáneo con otros tipos de patrimonio».
Desde Ars Operandi celebramos la culminación de este proceso y la recuperación para la institución de unos principios de transparencia, profesionalidad y autonomía a los que nunca debió renunciar. La vuelta a las buenas prácticas supone una oportunidad para recuperar la confianza del sector y para que tanto el CAAC como el C3A puedan desarrollar de manera adecuada el papel que les corresponde en el ecosistema cultural andaluz. Deseamos a la nueva dirección y a todo el equipo de profesionales de ambos centros los mayores aciertos en esta nueva andadura y confiamos en que esta nueva etapa permita a ambas instituciones recuperar la estabilidad necesaria para acometer sus fines, reforzar sus vínculos con la comunidad artística y aumentar su capacidad para generar pensamiento, debate y fomento de la creación contemporánea.








