Equipo 57Editorial / Ars Operandi
Cuando en 2008 arrancó la primera época de Ars Operandi, el mundo se precipitaba en una recesión económica que causó un impacto especialmente severo en los medios de información cultural. Desaparecieron suplementos, se redujeron redacciones y espacios dedicados a la información y crítica de arte. La puesta en marcha de la revista coincidió también con el momento de emergencia de la blogosfera y de una incipiente Web 2.0. En aquel contexto, Ars Operandi fue una de las publicaciones pioneras entre las revistas digitales de arte en España y una de las primeras iniciativas editoriales nativas digitales producidas en Córdoba. Lo que comenzó como un blog centrado en el arte contemporáneo evolucionó pronto hacia un formato magazine que incorporó información especializada, crítica rigurosa y archivo audiovisual.
Nos anticipamos entonces a las narrativas hipertextuales mediante la creación de repositorios específicos que hoy constituyen una memoria documental de incalculable valor: ARS Operandi TXTs, alojado en Scribd, y Ars Operandi Videos, publicado en Vimeo. Un archivo que permite hoy recuperar voces, exposiciones y prácticas y que constituye una fuente documental fundamental para quienes quieran trazar la historiografía del arte de comienzos del siglo XXI.
Durante más de una década, Ars Operandi mantuvo un pulso constante con la actualidad cultural. Entre 2008 y 2020 desarrollamos una prolífica labor editorial que encontró un amplio respaldo en nuestra comunidad lectora. Sin embargo, en los últimos años tuvimos que reducir drásticamente el ritmo de publicación, ya que las responsabilidades profesionales fueron dificultando cada vez más la dedicación que un proyecto de estas características requería.
Regresamos ahora con energía renovada, pero también conscientes de que la realidad que encontramos es radicalmente distinta de aquella que propició el nacimiento de la revista hace casi veinte años. En este tiempo hemos asistido a la crisis del incipiente mercado del arte local, que ha desembocado en la desaparición de las galerías de la ciudad, y también a un progresivo empobrecimiento de las ofertas institucionales. Un empobrecimiento que no parece fruto del azar, sino de unas políticas culturales que muestran un creciente recelo, cuando no una abierta aversión, hacia las prácticas artísticas contemporáneas.
El horizonte inmediato tampoco parece más alentador. En estos meses contemplamos con preocupación el intento de imponer, desde instancias municipales, un modelo artísticamente reaccionario en forma de franquicia importada de un museo comercial de Barcelona. Desde Ars Operandi hemos hecho pública una carta abierta en la que expresamos nuestra oposición frontal a una decisión que consideramos profundamente cuestionable. La iniciativa ha recibido el respaldo de más de 700 personas, entre ellas la práctica totalidad del tejido cultural de la ciudad y destacados agentes del medio artístico nacional. Un apoyo amplio y transversal que, a nuestro juicio, evidencia la falta de consenso social y cultural que acompaña al proyecto y cuestiona seriamente su viabilidad.
Por eso, este regreso no puede entenderse como un ejercicio de nostalgia sino como un acto de resistencia. En una época marcada por la desinformación, la saturación de textos clónicos, la autopublicidad y la proliferación de contenidos automatizados, creemos que la información y la labor de filtro resulta más necesaria que nunca. Frente al periodismo de corta y pega, sin mediación, sin contraste y, demasiadas veces, sin criterio, reivindicamos el valor irrenunciable de la información independiente y del análisis crítico como herramientas para comprender nuestro presente.
Iniciamos esta segunda época incorporando nuevas firmas que se suman a nuestra redacción, estrenando un nuevo dominio punto es y una interfaz más visual y con diseño adaptable. Mantenemos accesibles los contenidos de la primera época, nuestros repositorios tradicionales en Vimeo y Scribd y preservamos documentos históricos como Ars Operandi.doc. A ellos se añade ahora un nuevo canal en YouTube y presencia en redes como Bluesky e Instagram. Todo este patrimonio documental queda a libre disposición de investigadores, profesionales y usuarios mediante licencias Creative Commons, porque entendemos que conservar, compartir y hacer accesible la memoria de nuestra cultura forma parte también de nuestra responsabilidad.
Ars Operandi es un proyecto editorial independiente, autofinanciado y sin ánimo de lucro que está formado por profesionales del sector del arte contemporáneo, comisarios, artistas, críticos, gestores, avalados por una dilatada trayectoria. Nuestro interés sigue siendo el mismo que nos impulsó en 2008: la necesidad de dar visibilidad, documentar y generar un espacio de reflexión sobre las prácticas artísticas de nuestro contexto más cercano. Todas las personas que hacemos posible esta cabecera aportamos nuestro trabajo de manera voluntaria. Esta decisión, creemos, responde a la naturaleza de servicio cultural y comunitario del proyecto, y en ningún caso a la consideración de que el trabajo cultural deba ser gratuito. Defendemos la dignificación y la justa remuneración de los profesionales de la cultura. Por coherencia, mientras no contemos con recursos para financiar la revista, mantendremos Ars Operandi de forma voluntaria como un servicio a la comunidad artística de la que formamos parte.
Así que bienvenidos, de nuevo, a Ars Operandi.
We come to smash this time / This time of hush, que cantaran los Smash.








